Infertilidad Masculina

Se trata de la incapacidad de una pareja sexualmente activa de conseguir un embarazo espontáneo.
Una de cada ocho parejas tiene problemas al intentar concebir un primer hijo y una de cada seis al intentar concebir un hijo posterior, por lo que es una situación muy habitual en la práctica clínica.

Descripción Infertilidad Masculina

La subfertilidad se define como la incapacidad de una pareja sexualmente activa, sin uso de métodos anticonceptivos, de conseguir un embarazo tras al menos un año de intentos.

Se distinguen dos tipos principales:

  • Infertilidad primaria: cuando la pareja nunca ha logrado un embarazo.
  • Infertilidad secundaria: cuando ya ha habido al menos un embarazo previo, pero no se consigue uno nuevo.

Es importante diferenciarla del aborto recurrente, que se refiere a la pérdida de dos o más embarazos antes de término.

La subfertilidad es una situación frecuente: aproximadamente una de cada ocho parejas tiene dificultades para concebir su primer hijo y una de cada seis para un segundo.

En cerca del 50% de los casos existe un factor masculino asociado, generalmente relacionado con alteraciones en los parámetros del semen. Por ello, es fundamental que el varón sea evaluado por un especialista en reproducción masculina.

La fertilidad masculina puede verse afectada por múltiples factores:

En aproximadamente el 35% de los casos de subfertilidad masculina no se identifica una causa clara que explique las alteraciones en el seminograma. Esta situación se conoce como infertilidad masculina idiopática.

En estos pacientes no existe antecedente de enfermedades relevantes, la exploración física es normal y los estudios hormonales, genéticos y bioquímicos no muestran alteraciones. Sin embargo, el análisis del semen sí presenta anomalías en cantidad, movilidad o morfología de los espermatozoides.

Uno de los factores que ha cobrado importancia en los últimos años es la edad paterna avanzada, ya que se ha relacionado con un aumento progresivo de los problemas de fertilidad en el varón.

Evaluación del varón con subfertilidad

Todo hombre con dificultades para concebir debe someterse a un estudio completo que incluya:

  • Historia clínica y reproductiva detallada
  • Exploración física
  • Seminograma
  • Análisis hormonal

En función de cada caso, pueden añadirse pruebas más específicas como estudios avanzados de semen o pruebas de imagen.

El objetivo de esta evaluación es identificar la causa —cuando sea posible— y establecer el tratamiento más adecuado de forma individualizada, optimizando así las probabilidades de lograr un embarazo.

Síntomas de Infertilidad Masculina

La infertilidad se define como la ausencia de embarazo espontáneo tras un año de relaciones sexuales regulares en una pareja sexualmente activa y sin uso de métodos anticonceptivos.

En aproximadamente el 50% de las parejas con dificultades para concebir existe un factor masculino asociado, generalmente relacionado con alteraciones en el seminograma. Por este motivo, es fundamental que todos los hombres en parejas con infertilidad sean evaluados mediante un estudio médico adecuado.

Causas de Infertilidad Masculina

Las principales causas de las alteraciones que pueden producir infertilidad masculina son:

En un tercio de casos no existe factor masculino que explique el empeoramiento de los parámetros del seminograma, lo que históricamente se ha denominado infertilidad masculina idiopática.

Estos hombres no tienen historia previa de enfermedades o infecciones que puedan afectar a la fertilidad, junto con una exploración normal y unos resultados de laboratorio normales. Sin embargo, el análisis del semen puede arrojar resultados anómalos.

El aumento de la edad paterna se ha demostrado como uno de los principales factores de riesgo asociados al aumento progresivo de frecuencia del factor masculino de infertilidad. De manera parecida ocurre con la edad materna. En ambos casos, a pesar de que es difícil trazar una línea, parece que la edad de cualquier de los dos progenitores por encima de 35 años es un factor de riesgo para la infertilidad.

Diagnóstico de la infertilidad masculina

Para hacer una buena aproximación diagnóstica, se debe realizar una evaluación paralela del estado de fertilidad de ambos miembros de la pareja, incluida la reserva ovárica de la mujer ya que esto podría determinar la toma de decisiones en términos de tiempo y estrategias terapéuticas.

Historia clínica y reproductiva

Deben evaluarse los factores de riesgo y los patrones de comportamiento y hábitos tóxicos que puedan afectar la fertilidad masculina. Estos son el estilo de vida, la historia familiar de cáncer de testículo, la comorbilidad (incluyendo enfermedades sistémicas como hipertensión, diabetes, obesidad, síndrome metabólico), las infecciones genitourinarias (incluyendo enfermedades de transmisión sexual), la historia de cirugía testicular y excluir cualquier otro tóxico potencial para las gónadas.

Los hallazgos típicos de un paciente con infertilidad incluyen:

Además de recoger los antecedentes personales, se evaluarán aspectos importantes como la duración de la subfertilidad o si se trata de primaria o secundaria.

Exploración física

Se realizará una exploración física focalizada, con especial atención a:

El tamaño, textura y consistencia de los testículos deben ser tenidos en cuenta. En el día a día, el volumen testicular puede medirse mediante un orquidómetro de Prader, que sin embargo tiende a sobreestimar el tamaño cuando se compara con la exploración mediante ecografía.

El volumen testicular varía en función de varios factores como el área geográfica, factores raciales y medioambientales, aunque la media de volumen testicular en hombres sanos es de 20 ml, siendo algo menos (18 ml) en hombres infértiles.

También debemos evaluar los conductos deferentes, el tacto de los epidídimos y la presencia de varicocele. De la misma manera, se explora la anormalidad de los testículos, epidídimos y deferentes. Otras alteraciones a tener en cuenta son la presencia de fimosis, frenillo corto, nódulos fibróticos, epispadias e hipospadias.

Los hallazgos típicos en la exploración física de hombres con deficiencia testicular son el desarrollo anormal de caracteres sexuales secundarios, un volumen o consistencia testicular anormal, la presencia de masas testiculares, la ausencia de testículos, la presencia de ginecomastia (aumento del tejido mamario) y el varicocele.

Análisis de semen

Se solicitará un estudio funcional del semen (seminograma o espermiograma). Si el resultado es normal, no es preciso realizar más estudios al varón. En caso de se observen alteraciones, es necesario obtener un segundo seminograma confirmatorio.

Para su realización, se debe obtener todo el semen procedente del eyaculado tras un periodo de abstinencia de 3 a 5 días. Es importante recoger toda la muestra sin pérdidas, y entregarla en el laboratorio que va a realizar su análisis no más tarde de 1 hora tras su obtención.

Las alteraciones más frecuentemente observadas son las relativas a la concentración de espermatozoides, su morfología y su movilidad, pudiendo observarse combinaciones de las mismas. En caso de ausencia completa de espermatozoides, se denomina azoospermia, y no es necesario recoger una segunda muestra.

En los casos de azoospermia y la oligozoospermia (baja cantidad de espermatozoides en el semen) debe realizarse una evaluación hormonal incluyendo un análisis de testosterona total en suero y de la hormona foliculoestimulante (FSH) y hormona luteinizante (LH).

Por otro lado, dependiendo de los hallazgos del seminograma, puede ser necesario estudiar factores genéticos que puedan establecer el diagnóstico (cariotipo, microdelecciones del cromosoma Y, gen de la fibrosis quística). En todo caso, se trata de una prueba que se realiza con un sencillo análisis de sangre.

La prueba de microdeleción del cromosoma Y se recomienda en hombres con concentraciones de esperma de < 5 millones de espermatozoides/mL, pero debería ser obligatorio en hombres con concentraciones de < 1 millón de espermatozoides/mL.

Por último, la ecografía-doppler testicular es una prueba necesaria para evaluar alteraciones morfológicas de los testículos, su tamaño y la presencia de nódulos y/o calcificaciones. El doppler nos permite apreciar la presencia y, en su caso, el grado de un varicocele.

El análisis del semen tiene tres niveles de profundidad:

1.- Análisis básico:

Se realiza un recuento del número de espermatozoides con la mayor precisión posible -incluso a niveles muy bajos de espermatozoides-. Dado que el número total de espermatozoides tiene mayor valor pronóstico que la concentración de espermatozoides, es necesario medir de manera precisa el volumen del eyaculado. También se determina la movilidad de los espermatozoides asignándoles un grado de la A a la D (progresivos rápidos, progresivos lentos, no progresivos, no móviles). La presencia de espermatozoides progresivos rápidos es un factor clínicamente muy importante.

También se recomienda la determinación de la forma de los espermatozoides (criterios de Tygerberg) tras tinción de Papanicolau.

2.- Análisis extendido:

Se realiza la determinación de leucocitos y otros marcadores de inflamación del tracto genital, anticuerpos, determinación del índice de defectos múltiples espermáticos, secuencia de eyaculación, detección de aneuploidia, bioquímica seminal y fragmentación del DNA.

3.- Análisis avanzado:

Este es necesario, particularmente, en hombres con parejas con abortos recurrentes y con infertilidad de causa desconocida. Algunos estudios sugieren que el DNA de estos pacientes podría estar dañado, conduciendo así a la incapacidad para la fertilización y/o la presencia reiterativa de abortos.

 

Tratamientos y Tecnología para la infertilidad masculina

El tratamiento dependerá de los resultados obtenidos en las pruebas diagnósticas.

Tratamientos no invasivos

En hombres con alteraciones en la movilidad o concentración espermática sin una causa clara, los cambios en el estilo de vida pueden ser clave para mejorar la calidad del semen y aumentar las probabilidades de concepción.

Entre las principales medidas destacan:

  • Pérdida de peso
  • Aumento de la actividad física
  • Reducción o eliminación del consumo de tabaco
  • Disminución del consumo de alcohol

Aunque el consumo moderado de alcohol no suele afectar de forma significativa, ingerir más de dos bebidas al día puede reducir los niveles de testosterona, efecto que suele revertirse al suspender su consumo.

Además, el uso de complejos vitamínicos y antioxidantes puede contribuir a mejorar los parámetros seminales, favoreciendo la calidad espermática.

Tratamientos hormonales

Se utilizarán tratamientos hormonales sustitutivos en casos de hipogonadismo hipogonadotrópico (hipogonadismo secundario), incluidas las causas congénitas.

Las causas congénitas deben tratarse con una combinación de gonadotropina coriónica humana (hCG) y hormona foliculoestimulante (FSH) o con hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) en pulsos mediante terapia de bomba para estimular la espermatogénesis.

Nunca se debe usar terapia con testosterona para el tratamiento de la infertilidad masculina.

Tratamiento del varicocele

El varicocele (dilatación de las venas que drenan en testículo) es una causa de alteración de la fertilidad en el varón.

Es necesario tratarlo en los siguientes casos:

No se recomienda tratar el varicocele en hombres infértiles que tienen un análisis de semen normal y en hombres con un varicocele subclínico.

La varicocelectomía microquirúrgica es la técnica de elección y además puede considerarse en hombres con fragmentación elevada del ADN y con infertilidad inexplicable o que han sufrido el fracaso de técnicas de reproducción asistida incluyendo pérdidas recurrentes de embarazo, fallos de embriogénesis e implantación.

En ROC Clinic, realizamos la varicocelectomía microquirúrgica, que a través de una mínima incisión sobre el pubis permite seccionar las venas dilatadas que están provocando el cuadro. La utilización del microscopio, además de permitir evaluar las estructuras con mayor precisión, disminuye las posibles complicaciones del procedimiento y ha demostrado tener las mejores tasas de resolución del varicocele y de mejora de la calidad del semen.

Tratamientos invasivos

Azoospermia obstuctiva

Es la forma menos común de azoospermia, que aparece en el 20-40% de total. Generalmente se trata de hombres con FSH normal. testes de tamaño normal y aumento del epidídimo. El deferente puede estar ausente a nivel unilateral o bilateral, y la obstrucción puede darse a varios niveles (intratesticular, epididimaria, deferencial, conductos eyaculatorios).

El tratamiento será esencialmente quirúrgico, tratando de diagnosticar el nivel de obstrucción y, si es posible, solucionándolo. En caso de no ser posible el siguiente paso sería la obtención de espermatozoides para terapia de reproducción asistida.

Azoospermia no obstructiva

Se define por la ausencia de espermatozoides con un volumen eyaculado normal en el seminograma, que debe repetirse en al menos 2 ocasiones. La causa puede ser un problema en el eje hipotálamo-hipofisario-gonadal o una enfermedad testicular. Es esencial tratar de buscar siempre la causa de la enfermedad.

La mejor opción de tratamiento es la detección y toma de espermatozoides vivos directamente de los testículos. Este tratamiento forma parte de las terapias de reproducción asistida.

Técnicas de reproducción asistida

Existen diversos pasos que hay que realizar para completar un ciclo de reproducción asistida. En primer lugar, se estimula farmacológicamente a la mujer a producir múltiples folículos ováricos, mientras por otro lado se inhibe el ciclo menstrual. Cuando dichos folículos han alcanzado el grado de desarrollo adecuado, se administra medicación para madurar los óvulos, que son posteriormente seleccionados y extraídos. Tras la obtención de material genético del hombre, se realiza la fertilización mediante FIV (fecundación in vitro) o ICSI. Posteriormente, se impantan los embriones en el útero tras decidir cuál es el mejor momento para el implante de los embriones en el endometrio.

Existen varias ténicas de reproducción asistida: