Eyaculación Precoz

Se trata de una disfunción sexual en la que un hombre eyacula antes de lo deseado durante el acto sexual.
 

¿Qué es la eyaculación precoz?

La eyaculación precoz ocurre cuando un hombre eyacula antes de lo deseado, ya sea por él o por su pareja, al tener relaciones sexuales. Es un problema sexual que afecta a muchos hombres: hasta un 30% de hombres han presentado un tiempo de coito bajo en algún momento de su vida. Aunque eso no lo califica como eyaculación precoz, sí indica lo frecuente que pueden llegar a ser los problemas relacionados con el control sexual.

La definición de eyaculación precoz es controvertida y ha cambiado con el tiempo. Distintas sociedades científicas tienen distintos criterios diagnósticos, aunque los criterios actuales comúnmente aceptados son tres:

Existen algunos condicionantes culturales que pueden afectar al número de hombres con eyaculación precoz, como la etnia o el background cultural. También se acepta que la eyaculación precoz tiende levemente a disminuir durante la vida del hombre.

Tipos de eyaculación precoz

Existen 4 tipos de eyaculación precoz:

Diagnóstico

La eyaculación precoz puede darse tanto por factores psicológicos como biológicos y su diagnóstico es autorreportado, es decir, lo realiza el paciente. Habitualmente se utiliza el tiempo de latencia coital intravaginal (IELT por sus siglas en inglés), junto con un cuestionario, como por ejemplo el PEDT (premature ejaculation diagnostic tool).

En casos de eyaculación precoz secundaria es recomendable realizar un estudio para descartar problemas urinarios (urinocultivo, análisis de orina, PSA y PSA libre) y tiroideos (TSH, T3 y T4).

Estos cuestionarios exploran tres esferas. La primera de ellas es el tiempo de coito. A continuación, se analiza la pérdida de control sobre el momento del orgasmo. Finalmente, se determina si los dos factores anteriores tienen repercusión sobre las relaciones sexuales y la relación interpersonal.

Soluciones

La eyaculación precoz puede tratarse con medicamentos, asesoramiento psicológico, técnicas sexuales que retardan la eyaculación, tonificación del suelo pélvico o una combinación de estos elementos:

Síntomas de Eyaculación precoz

La eyaculación precoz produce tres síntomas, aunque el primero de ellos es el que esencialmente define la enfermedad:

Causas de Eyaculación Precoz

Las causas de la eyaculación precoz dependen básicamente del tipo de eyaculación precoz:

Causas genéticas.

Los hombres con eyaculación precoz primaria parecen tener cierta propensión congénita a un tiempo de coito bajo. Esta situación está relacionada con el subtipo de receptor de serotonina que regula la respuesta sexual, por lo que la causa podría ser genética. Eso comporta que su solución sea más compleja y su pronóstico peor que el de otras formas de eyaculación precoz. También se ha hipotetizado con un cierto componente de déficit de aprendizaje, en el contexto de educaciones restrictivas y de hábitos masturbatorios en los que prima terminar muy deprisa por el miedo a ser descubierto.

Problemas de próstata.

Los hombres con problemas de próstata presentan un riesgo aumentado para problemas eyaculatorios como, por ejemplo, la eyaculación precoz, la anorgasmia, el orgasmo doloroso y la hemospermia. Todo ello contribuye posiblemente a empeorar el control sexual y a acrecentar la eyaculación precoz.

Disfunción eréctil.

La disfunción eréctil afecta al 50% de hombres con 50 años. Uno de los primeros síntomas de esta afección es el hecho de no poder mantener la rigidez del pene el tiempo suficiente. Eso conlleva que algunos hombres expliquen el cuadro de disfunción eréctil como eyaculación precoz, cuando el problema principal es la impotencia.

Cambios en el estilo de vida.

Ciertos cambios en la vida de un hombre pueden producir estrés o ansiedad de ejecución, tales como cambios laborales, estresores familiares, una nueva relación de pareja.

Otras.

En cuanto a la eyaculación precoz variable natural y la pseudoeyaculación precoz, se consideran variantes de la normalidad y suelen resolverse satisfactoriamente con una serie de medidas generales de educación sexual y con una serie de consejos sobre cómo retrasar el momento del orgasmo.

Diagnóstico de la eyaculación precoz

La principal queja del hombre es no poder controlar el momento del orgasmo asociado a un tiempo de coito bajo. A menudo, los hombres relatan toda una serie de consecuencias personales e interpersonales negativas que aparecen como consecuencia de la incapacidad para diferir el orgasmo.

En la historia clínica es esencial explorar los tres ejes que definen la eyaculación precoz: tiempo de coito bajo, falta de control sobre el momento del orgasmo y consecuencias interpersonales negativas.

Para definir estos parámetros y como medida del problema -que nos servirá más adelante para evaluar el tratamiento- aconsejamos utilizar los parámetros IELT (Tiempo de Latencia Coital Intravaginal) y PEDT (Premature Ejaculation Diagnostic Tool). Además, es recomendable utilizar un cuestionario para valorar la función eréctil, como el SHIM o el EHS. De esa manera podemos descartar también que la disfunción eréctil sea la causa del problema.

Dado que muchos hombres presentan repercusión no solo sobre su tiempo de coito sino también sobre su sexualidad, es útil emplear la pregunta 12 del IIEF, “¿Cómo es su nivel de deseo sexual?”, para determinar si la eyaculación precoz está teniendo repercusión sobre la cantidad de relaciones sexuales.

En hombres a partir de los 40 años es muy recomendable emplear el IPSS (International Prostate Symptoms Score), un cuestionario validado que mide la presencia y gravedad de síntomas urinarios, para descartar que la causa del problema sea urinaria. En caso de que exista sospecha de eyaculación precoz secundaria, es recomendable ampliar el estudio con un análisis de sangre (hemograma, bioquímica, PSA y PSA libre, perfil tiroideo, análisis de orina y cultivo de orina).

La estrategia expuesta anteriormente nos permite definir la presencia de eyaculación precoz, su gravedad, su causa y sus consecuencias sobre la esfera sexual.

Si, además de eyaculación precoz, el paciente tiene dificultades para lograr o mantener una erección, el médico podría pedir análisis de sangre para verificar tus niveles de hormona masculina (testosterona) y otras pruebas.

Tratamientos de la eyaculación precoz

El tratamiento de la eyaculación precoz primaria suele ser más complejo dado su componente neurobiológico, y exige una gran implicación por parte del hombre, del profesional de la salud, y a menudo de la pareja del “paciente”.

En este caso, la piedra angular del tratamiento es el tratamiento farmacológico, ya sea tópico o por vía oral, acompañado de terapia sexual, rehabilitación del suelo pélvico y control de la ansiedad y la excitación.

En el caso de la eyaculación precoz secundaria el tratamiento funcionará mejor cuanto más tratable sea la causa que la produce. Tratar los problemas urinario, la disfunción eréctil o el acompañamiento durante una fase vital estresante a menudo son suficientes para mejorar los casos leves. En casos más evolucionados, será necesario tratamiento multimodal en el que se aúna la terapia sexual, la rehabilitación del suelo pélvico, el control de la ansiedad-excitación, apoyado puntualmente por fármacos.

Respecto a los distintos tratamientos, es necesario destacar que el tratamiento multimodal va a lograr mejores resultados cuando lo comparamos con estrategias más sencillas. Tendremos que adaptar los tratamientos a las necesidades y deseos del paciente y su pareja, y a su vida sexual.

En cuanto a los tratamientos disponibles, pasamos a comentarlos a continuación:

Rehabilitación del suelo pélvico.

Se ha demostrado la relación entre los problemas del suelo pélvico y problemas en la esfera sexual. La tonificación y rehabilitación del suelo pélvico dotarán al hombre de mayor control sexual y más capacidad para inhibir la respuesta sexual. El tratamiento se realiza enseñado a contraer la musculatura del suelo pélvico anterior (“parar el chorro miccional”) y posterior (“contraer la musculatura del ano”). Ambos ejercicios tienen que repetirse varias veces al día durante un periodo de semanas para ser eficaces. Para optimizar el aprendizaje, se realiza la técnica de biofeedback, en la que el profesional de la salud -fisioterapeuta habitualmente- enseña cómo realizar la contracción por medio de una máquina que mide la eficacia de la contracción que está realizando el paciente.

Medicación.

Existen dos medicamentos principales que pueden ayudarnos en el tratamiento de la eyaculación precoz. El primero de ellos es el Fortacin. Fortacin es un spray que se aplica sobre el pene, y que es una mezcla eutéctica de prilocaína y xilocaína, que disminuye la sensibilidad del pene, y por tanto retrasa el momento de orgasmo. Consigue multiplicar por tres el tiempo de coito a los 3 meses, aumentando su eficacia hasta x6 a los 6 meses de tratamiento. Cabe destacar que es eficaz tanto en hombres circuncidados como no circuncidados. Tiene que aplicarse 5 minutos antes del coito y dejarlo actuar, y lavarlo posteriormente antes del sexo o usar un medio de barrera para evitar la transferencia. El segundo de los medicamentos es la dapoxetina. La dapoxetina es un inhibidor selectivo de recaptación de serotonina de acción corta, que inhibe y retrasa la aparición del orgasmo. Se consume a demanda, aproximadamente 1 hora antes de la relación sexual. Tiene pocos efectos secundarios, y es eficaz especialmente en hombres con eyaculación precoz primaria. Existe en dosis de 30 y 60mg, aconsejándose iniciar el tratamiento por la dosis baja y titrarla si fuera necesario. Merece un comentario adicional el uso de medicamentos para la erección (inhibidores de fosfodiesterasa-5: sildenafil, tadalafil, vardenafil y avanafil) para aumentar el tiempo de coito. Aunque estos medicamentos mejoran la erección, existe abundante literatura científica que avala su uso para mejorar el tiempo de coito.

Control de la ansiedad y excitación.

Encaminada a disminuir el tono adrenérgico y los pensamientos negativos, además de para “acostumbrar” al hombre a niveles cada vez más elevados de erotismo. Tiene una parte cognitiva, emocional y física, y suele ser un tratamiento que englobaríamos dentro de la terapia sexual. Sirva como ejemplo la disminución de la ansiedad mediante la técnica de respiración triangular, en la que se enseña al hombre a dominar la ansiedad mediante una respiración profunda y lenta.

Start and stop.

Es seguramente la base del tratamiento, y consiste en entender y controlar la respuesta sexual. Es fundamental identificar el punto de no retorno orgásmico, momento que si rebasamos no podremos frenar el desencadenamiento del orgasmo y la eyaculación. Un vez identificado este punto, enseñamos como inhibir el orgasmo mediante la contracción del suelo pélvico. Repetir este ejercicio conduce al llamado “fenómeno de agotamiento del reflejo”, que permita alargar la relación sexual y “reeducar” la respuesta sexual. Es un tratamiento muy eficaz pero exige mucho compromiso por parte del paciente.

En nuestra experiencia el mejor tratamiento es multimodal, asociando distintas estrategias en un tratamiento unificado. El éxito depende en gran medida del compromiso del hombre con eyaculación precoz y de la involucración del equipo de profesionales de la salud que son necesario para ayudar a la persona (urólogo, psicólogo, fisioterapeuta).

Finalmente, cabe hacer una breve mención a tratamientos quirúrgicos. Existe mucho debate sobre su utilidad. La postectomía -también llamada circuncisión- se ha postulado como tratamiento de la eyaculación precoz, aunque su utilidad no se ha demostrado suficientemente. Otros tratamientos, como la neurotomía del nervio dorsal del pene se consideran experimentales. Recientemente la neuromodulación por radiofrecuencia ha conseguido resultados prometedores.